Bases para la gran subasta mileista

05/06/2024
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Página/12 | Opinión

Por Juan Carlos Junio

La Ley Bases y el DNU 70/23 representan los instrumentos fundamentales para la revisión radical de las relaciones económicas y la vida social y cultural del pueblo argentino. El presidente Milei se propone generar un “shock”, con vistas a producir una transformación regresiva de las rentas y las riquezas acumuladas a lo largo de décadas a favor de las oligarquías locales y las multinacionales; reduciendo a extremos dramáticos la participación de trabajadores y clases medias en el reparto de esos bienes y servicios. Las disputas políticas que se vienen dando alrededor de la ley, desnudan las inevitables tensiones ante el propósito extremo de la ultraderecha que trata de explotar al máximo su triunfo electoral. 

Las concesiones que el gobierno viene haciendo a diputados y senadores, no alteran el propósito central de la ley. Ninguno de los consentimientos a las demandas específicas de provincias, compensa el daño al conjunto de la ciudadanía de todo el país; incluyendo a los habitantes de los distritos que lograron algún “beneficio”. Más grave aún, es el perjuicio a toda la Nación, por la entrega de nuestros recursos naturales a las multinacionales mineras e industriales, asociadas en algunos casos a grupos de la burguesía local, expertos en medrar a costa del estado nacional. El tan cuestionado RIGI, no es otra cosa que un estatuto inficionado de ideas neocoloniales, presentadas como “modernas”, elaborado por los estudios jurídicos de las empresas, y apoyado enfáticamente por la CAEM (Cámara Argentina de Empresas Mineras). Sus argumentos se reiteran a lo largo de las décadas: la ley “destrabará” miles de millones de dólares y “generará certidumbre” para la venida de inversiones. Igual postura adopta la UIA, cada vez menos industrial y mucho menos argentina, quien no puede ocultar su abandono de los intereses generales de la Nación, de la propia industria nacional y de las Pymes. La eventual aprobación de la ley y su malhadado RIGI, nos dejará sin nuestros minerales, con regalías regaladas, los dólares de las exportaciones quedarán afuera, no habrá desarrollo de nuestras Pymes, y dañarán a la naturaleza, ya que no hay exigencias taxativas sobre el cuidado del ambiente y la vida de los pueblos circundantes.

En tal sentido resulta necesario recordar el ideario de los fundadores de la Patria. Decía Mariano Moreno: “El monopolio es un atentado contra la libertad humana”. Sobre el orden económico colonial proponía: “hacer desaparecer las fortunas agigantadas de cinco mil mineros y pasarlas al poder de la nación por diez años”, refiriéndose a la minería del Alto Perú, actual Bolivia. Agregaba, siguiendo a San Ambrosio: “es mejor conservar la vida de los mortales, que la de los metales”. Claro, se trataba de las decisiones de un patriota; ahora actúan “los vendepatrias”, como acusaba Evita. La ley “mejorada” mantiene incólume su sentido principal: mutilar al Estado y favorecer impúdicamente a los oligopolios, tanto locales como a los ultramarinos. 

Se les concedió a los legisladores patagónicos una excepcionalidad en la reposición del impuesto a las Ganancias, pero al respecto se impone una preguntita: ¿y los otros 800 mil asalariados que volverán a tributar por sus “ganancias”? Se reducen facultades delegadas, pero siguen otorgando otras muy importantes a este presidente, quien todos saben, no vacilará en aplicar el poder que le confieren a favor de los grandes empresarios, sus “verdaderos héroes”, incluyendo a sus admirados millonarios de Wall Street y Silicon Valley. Pareciera que poco importa la eliminación de la moratoria previsional instituida por Cristina Kirchner, a partir de la cual cerca de cuatro millones de ciudadanos/as, mayoritariamente mujeres, pudieron materializar su derecho a la jubilación. En la norma sobre blanqueo, se hicieron concesiones, pero en su esencia favorece a fugadores, contrabandistas, y evasores; quienes mediante este engendro legalizarán sus latrocinios. Resta conocer el destino del punto que posibilita blanquear los bienes de “terceros”, o sea, los testaferros de los fugadores. En suma, veremos el periplo que recorrerá la ley en ambas Cámaras ya que falta un recorrido que será espinoso. Ciertamente, el Congreso viene mostrando que existen reservas democráticas y patrióticas. En tal sentido valoramos la unidad de los legisladores de UxP y de otros bloques en ambas Cámaras, que han sido consecuentes con sus identidades y principios. La Ley Bases no tiene que ser modificada ni morigerada, debe ser rechazada en su totalidad. El mismo destino debe correr el mega DNU vigente, por su carácter anti constitucional.

Otra cuestión principal que va surgiendo tras la bruma de los hechos cotidianos, es la estrategia del poder, particularmente de su parte mediática, en su afán por empujar el escenario político hacia el centro y la derecha, con la clara intención de cerrar toda hipótesis popular y progresista, que tenga disposición a presentar al pueblo un programa de reformas económicas y culturales a favor de las mayorías, bajo la inspiración del ideario de igualdad y justicia social. En este sentido, Eduardo Menem, padre de los actuales funcionarios mileistas, fue descarnado: “lo más importante de Milei, es sacar de escena al kirchnerismo que marcó una década”.

Claro que esa presión ideológica conservadora coloca a todos en la misma bolsa: cristinistas, axelistas, progresistas populares, izquierdistas, peronistas e independientes de diversas tradiciones políticas, etc. En ese esquema excluyente, todos serían lo viejo, consecuentemente queda solo la derecha sin importar su proveniencia partidaria; eso sí, aceptarían matices de macristas, ahora devenidos en centristas. Para tal fin, los medios de comunicación descubrieron a Guillermo Francos, a quien presentan como un gran estratega. El hombre fue secretario de tres ministros de justicia de Videla y Massera, cavallista, menemista, lopezmurphista, sciolista, gustavobelista, y luispattista (J. Lanata – Clarín). El Jefe de Gabinete intentará sujetar la nave descontrolada codo a codo con el “Toto” Caputo quien, como señala el comunicador Ernesto Giacomini, procesa su mutación del Messi de las finanzas a ministro rockstar. Todo un gran dislate. 

Nota publicada en Página/12 el 05/06/2024