Desgrabación - Carlos Heller en Radio AM 750 - Uno Nunca Sabe - Conduce: Victoria Torres y Alejandro Fabri - 09/02/2012

09/02/2012

09/02/2012 - Radio AM 750 - Uno Nunca Sabe - Conduce: Victoria Torres y Alejandro Fabri

Carlos Heller - Diputado Nacional

Victoria Torres: Nueve y media de la mañana. Lo recibimos, vía telefónica, a Carlos Heller. ¿Cómo te va, Carlos? Muy buen día.

Carlos Heller: ¿Cómo te va, Victoria?

V.T.: Bien, muy bien. Bueno, vamos a pedirte abordar dos temas que en algún punto pareciera que no se tocan pero en realidad profundamente se vinculan, y que tienen que ver con el petróleo, la reunión de los Gobernadores, la reunión en el comienzo de la semana del titular de Repsol con funcionario de alto nivel, y la cuestión de Malvinas y las palabras de la Presidenta. Y allí también, evidentemente, atravesada en su reclamo soberano por las Islas, la cuestión petrolera, la cuestión de los recursos naturales, ¿no es cierto?

C.H.: Sí, a mí me parece que sí, que tienen muchísimos puntos en común y que los podemos vincular. Pero la noticia hoy, es efectivamente que alrededor del mediodía se estarían reuniendo los 10 Gobernadores de las provincias petroleras y darían a conocer un Documento -que según los medios ya estaría terminado, y que hoy va a ser puesto a consideración- en el que señalan una cantidad de cuestiones: el retraso que ha tenido la producción en los últimos cinco años donde se dice que la producción de petróleo bajó 10%, y la de gas un 26%. Es decir: en el medio de un país que tuvo un fuerte crecimiento de la demanda, producto de la combinación del crecimiento industrial y la mayor demanda, entonces, de energía para sostener esa industria, y también el consumo de las personas producto de las mejoras en la calidad de vida, la incorporación de artículos que consumen energía -como los equipos de aire acondicionado, los millones de equipos de aire acondicionado, etcétera-. Y todo eso, en el marco de una aparente reducción de la producción. Entonces, en este Documento, las provincias... ¿Por qué las provincias? Porque está claro que desde la Constitución del 94 se estableció que los recursos de subsuelo son propiedad de las provincias, y son las provincias las que entregan las concesiones, las que negocian el contenido de esas concesiones y las que también reciben los beneficios. Es muy importante -a mi juicio- esta reunión porque se da en un marco de fuerte tensión, de fuerte reclamo de la propia Presidenta, que no en el último discurso pero sí en el anterior tuvo palabras muy firmes hablando de la necesidad de que reinvierta, de que no se lleven las utilidades, y utilizó expresiones como "Recuerden que son concesionarios y que están trabajando sobre la base de concesiones que les han dado las provincias pero los recursos naturales son de los argentinos". Y esto fue interpretado por muchos como un anticipo de que una de las alternativas que se podrían estar barajando podría ser la re-estatización de lo que fue la petrolera estatal: de YPF. Creo que en todo ese marco evidentemente hay una enorme tensión. Hoy los diarios están todos con un enorme aviso de una página en cada diario donde YPF dice que ha aumentado sus inversiones en relación al año anterior. Lo que sucede es que eso no se ha visto reflejado en la producción, entonces no se sabe muy bien adónde ha ido dirigida o qué sentido han tenido esas inversiones de las que habla YPF en este Comunicado que ayer presentó en la Bolsa de Valores.

V.T.: Sí, a las acciones, igual, les vinieron muy bien los asunciones estos, eh.

C.H.: Bueno, venían cayendo fuerte... Yo creo que lo que ha incidido en el valor de las acciones es que hubo varias declaraciones de funcionarios de Gobierno que sin decirlo de manera rotunda. El propio Boudou dijo "No es importante si la empresa es estatal o es privada: lo importante es que produzca", entonces creo que para muchos la sensación de la inminencia de un proceso de re-estatización quedó un poco más desdibujado. Y creo que eso es lo que tiene que ver con la suba de las acciones más que con el aviso de las inversiones.

V.T.: Te iba a llevar, si te parece, a la cuestión Malvinas. ¿Tuviste la posibilidad, vos, de estar en el acto, en la convocatoria de la Presidenta ayer en la Galería?

C.H.: Sí, sí. Estuve, sí.

V.T.: ¿Qué es lo que vos resaltarías? Porque hay alguna crítica... Hoy hablábamos con Margarita Stolbizer tempranito, "nos invitan pero no nos dicen para qué" , "al final, no dijo nada nuevo"...

C.H.: Bueno, pero esa crítica la dice incluso antes de ir, para justificar su postura de no asistir. Estuvo entre los pocos. Yo creo que uno de los actos importantísimos de la reunión fue el marco, estaban las autoridades de varias fuerzas políticas. Estaba allí en la primera fila. Se podría decir que había una nutrida representación de la oposición. Estaba el Presidente de la Unión Cívica Radical, estaba el Presidente del Partido Socialista, estaba el Presidente del Bloque de Diputados del PRO, para decir sólo algunos. Había muchos otros más, estaba "Pino" Solanas. Es decir que me parece que es una postura un tanto defensiva la de Stolbizer y algún otro dirigente que en su posición se equivocaron de postura, porque me parece que el tema "Malvinas" tiene un sentido de causa nacional que debería estar por encima de posicionamientos, digamos, "ocasionales" de oficialismo y oposición. Esa es la primera cuestión. Pero para mí el discurso tuvo -yo diría- varias cuestiones, ¿no? En primer lugar, ponerlo en el marco de no sólo causa nacional sino causa regional: los apoyos recibidos en las últimas semanas de la UNASUR, del MERCOSUR, del ALBA, etcétera, le dan una fortaleza... Porque no han sido apoyos formales. Han sido declaraciones donde se ha dicho contundentemente "Malvinas no es un tema argentino; Malvinas es un tema de todos. Nosotros estamos con Argentina", no es una cuestión formal de declaración de adhesión sino un compromiso, yo diría, de acompañar en todas las instancias la postura argentina. Por otro lado -se anunció allí- va a ser llevada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a la Asamblea General, para denunciar -y ésta también es una de las notas altas del discurso y de la posición del Gobierno- la militarización del Atlántico Sur.

V.T.: Claro.

C.H.: No es un tema menor. Ésta es una zona de paz. Ésta es una zona sin conflicto. Ésta es una zona donde los conflictos que ha habido se han resuelto en la mesa de negociación entre los países de la región y sin necesidad de terceros, y la presencia de buques de guerra de altísima tecnología y de príncipes vestidos de militares y todo lo demás, son señales preocupantes, y creo que eso se va a llevar allí, al Consejo. Así fue anunciado. Y, también se anunció que en junio Argentina irá -según dijo la Presidenta- con una delegación a la que se invitará a participar y a acompañar a todas las fuerzas políticas de la Argentina, en el Comité de Descolonización. Es decir que la Argentina dice claramente "no" a cualquier cuestión que tenga que ver con lo bélico y "sí" al reforzamiento de la diplomacia, del recurso ante todos los organismos internacionales en que podemos estar. Y, finalmente, no se puede dejar de decir que también Cristina habló del riesgo de desastre ecológico que había en el Atlántico Sur -además del riesgo de militarización- vinculado al tema de la depredación de los recursos naturales; en este caso, la pesca y también el petróleo. Y ella habló de riesgo de desastre ecológico. Y esto me parece que podría volver a juntar con el tema primero, ¿no? como punto de coincidencia, porque lo que está mostrando es que los argentinos nos debemos una discusión de fondo, profunda sobre la utilización de nuestros recursos naturales, no sólo los que están en el territorio que hoy controlan los ingleses y que nosotros legítimamente reclamamos sino los que están aquí, en tierra firme también, y que producto de los procesos de privatización llevados adelante sobre todo en la década del 90, han sido concesionados, están en manos de empresas transnacionales, y tenemos abiertos conflictos como el de la discusión sobre la minería y otros, que lo mínimo que uno debe plantearse es que requieren una discusión profunda, seria para que la Nación como tal pueda tener una política en la materia, porque es fácil simplemente decir "No a la minería". Es inaceptable la minería en las condiciones en que plantean estas empresas sin tener preocupación y cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales no renovables que constituyen una reserva del patrimonio del país. Y también, cómo se distribuyen los beneficios de toda esa política, producto de leyes que también se aprobaron en aquella etapa y que dan enormes privilegios a quienes que explotan esos recursos y muy pocos beneficios a los verdaderos dueños de esos recursos, que somos los argentinos.

Periodista: Carlos, volviendo a lo de las Malvinas, que en definitiva tiene que ver con esto que terminabas diciendo, ya algunos experimentados me han sacado carpiendo, pero ¿es la ONU el lugar adonde hay que ir y donde necesariamente hay que discutir estas cuestiones? Porque, digo: si es la ONU, hay que sentarse y esperar un rato largo, ¿no?, por el Consejo de Seguridad.

C.H.: Bueno, a ver. Hay un problema que es la falta de respeto que las grandes potencias han mostrado respecto de las decisiones de la ONU, pero normalmente uno debería decir que no existiría un organismo de nivel superior que el de las Naciones Unidas. Lo que sucede es que Inglaterra, Estados Unidos, Israel, han tomado por costumbre que sólo son válidas las Resoluciones de Naciones Unidas que van en línea con sus proyectos, con sus propuestas. Pero cuando hay resoluciones en contra, como la del bloqueo a Cuba o cuando fue la invasión a Irak o tantas otras, se anteponen supuestos intereses superiores y se desoyen. Allí hay innumerables pronunciamientos respecto de la necesidad de que Argentina e Inglaterra resuelvan su controversia en el terreno de la negociación política, pero Inglaterra hace oídos sordos. Pero no hay otro camino que el de la insistencia y el de la denuncia permanente ante la opinión pública mundial porque si no, ¿qué camino queda?

V.T.: Claro.

C.H.: Si vamos a ir al Comité de Descolonialización, si vamos a ir al Consejo de Seguridad, si vamos a ir a la Asamblea General y por otro lado vamos a tener pronunciamientos favorables, yo no podría decir por esto "Argentina va a resolver la situación" pero sin duda su posición política ante el mundo, su derecho a una solución distinta del tema de Malvinas se va a ver fortalecida. No se me ocurre qué otro camino puede haber.

V.T.: Obviamente, decía en las últimas horas que lo que hace Inglaterra con la cuestión militarista es, en definitiva, la provocación. Y yo pensaba y lo decíamos nosotros aquí, "está provocando", "están como camorreando", "queriendo que pise el palito la Argentina" esto de ensuciar la discusión, porque hasta ahora es del más absoluto y alto nivel diplomático e incuestionable la postura y cada una de las acciones que ha llevado adelante la Argentina. Como que quieren que ensuciemos nosotros también la cancha, como para perder tal vez allí alguito de razón, cosa que evidentemente no va a pasar.

C.H.: Lo que decís, porque evidentemente sino no se entiende. No ha habido ningún gesto, ninguna insinuación, ninguna lectura entre líneas que se pueda realizar que justifique que se mande un destructor, que debe tener capacidad de tirar y qué sé yo cuántas cosas más, a Malvinas. U obedece a otro problema, que no habría que descartar, que es la crisis que tienen los europeos, e Inglaterra forma parte de esa crisis, y entonces un conflicto sirve para distraer la atención respecto a los ajustes que en Inglaterra se están llevando adelante. Ese tema no habría que descartarlo. Entonces, tenemos un conflicto y lo azuzamos, porque es llamativo ver al Primer Ministro británico, hablando toda la semana del tema de las reuniones que hay en el Parlamento de Inglaterra: cada vez que va habla del tema de Malvinas y habla de las acciones que se van a hacer, y "no lo vamos a permitir", y tira cosas tan provocativas como decir que los argentinos somos colonialistas. Es decir, digamos que hasta semánticamente debe ser muy difícil sostener seriamente una afirmación de esa naturaleza, y dicho por un Primer Ministro suena raro.

V.T.: Gracias, Carlos, la semana que viene estamos charlando.

C.H.: Un beso.

V.T.: Hasta luego. Era Caros Heller.