Dos Venezuelas en la disputa por el pasado y el futuro. Por Pablo Imen

25/01/2013

Este 23 de enero hubo en Venezuela un contraste muy nítido entre las dos Venezuelas: la de las mayorías populares y la de las minorías oligárquicas. Se conmemoraba  la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez que ocurrió en este dìa, pero del año 1958.

Un levantamiento cívico militar terminó con una década de un gobierno caracterizado por grandes obras, en muchos casos implementadas con mano de obra esclava:  miles de presos políticos cimentaron carreteras y sus cadáveres están a los costados de esas vías.

Tras convocar a un plebiscito en 1958 y ganar de modo fraudulento, la movilización popular determinó la finalización de ese gobierno. En términos de actores políticos, fue Acción Democrática, Copei,Unión Republicana Democrática y el Partido Comunista quienes condujeron el proceso. Muy rápidamente, el Partido Comunista fue excluido y se generó en Washington primero y en Caracas después el Pacto de Punto Fijo. Cuarenta años en que el pueblo venezolano fue traicionado.

Lo que estaba en disputa este 23 de enero ponía en juego la lectura sobre el sentido de esa rebelión. La derecha - que incluye a Copei y AD- avisó que el 23 de enero haría una movilización reivindicando como propio esa efemérides. En términos meramente formales, es cierto que Adecos y Copeyanos fueron parte de esa insurrección. Pero su sentido profundo y la búsqueda de una democracia sustantiva alineaban aquella memoria con las conquistas del proceso revolucionario bolivariano.

La historia se convertía , se convierte, así en campo de batalla por la comprensión del presente y la construcción del futuro.

Hubo dos intepretaciones del 23 de enero, y esas dos lecturas lucharon concretamente en el plano de la movilización de las fuerzas en disputa.

La derecha renunció a la movilización callejera y se refugió en un escuálido estadio de basquet. El argumento para no marchar en la calle fue que las "hordas chavistas" harían uso de la violencia que ellos tanto "detestan".

Las mayorías chavistas desbordaron Caracas... eran imponentes columnas de hombres, mujeres y niños que expresaban de modo contundente la idea de que el 23 de enero se asociaba a una DEMOCRACIA PROTAGONICA Y PARTICIPATIVA. No hubo un solo incidente, y en los discursos de José Vicente Rangel , Nicolás Maduro y otros dirigentes se puntualizó muy bien el contenido oculto de aquella revuelta traicionada. Sus palabras tendieron puentes entre ese pasado y este presente tan desafiante. Denunciaron a una derecha que "arrugó" a la hora de demostrar su poder de convocatoria. También denunciaron que en el país están ingresando grupos con la tarea de asesinar a Nicolás Maduro o a Diosdado Cabello, y difundir la idea de que fue una interna gubernamental.

Maduro avisó que en las reuniones conspirativas, se referían a ellos como el tenientillo Cabello y el conductor de metro Maduro, de modo despectivo frente a lo cual ellos respondían con el orgullo de ser militares chavistas y trabajadores del pueblo bolivariano.

El muy escuálido acto realizado en una cancha de basket del Parque Mirando, donde no caben más de mil o mil quinientas personas. Allí se desataron escenas de violencia tremenda. Primero contra un grupo neonazi. Y luego contra periodistas de los medios de comunicación pública. Curiosa paradoja: quienes denunciaban que no se movilizarían en la calle por la violencia chavista (vale insistir en que no se registró ningún episodio de violencia allí)  se trenzaron en tremendas trifulcas y agresiones contra periodistas.

Las dos Venezuelas se vuelven a enfrentar, y exhiben sus valores, sus intereses, sus modos de construcción. Una, repleta de alegría, de esperanzas, de proyectos y sueños transformadores. Del otro el odio de clase, la defensa desesperada del privilegio, la negación a cualquier idea asociada a igualdad, a democracia, a justicia.

En este tiempo histórico la lucha y la organización hicieron que surgiera el liderazgo de un Chávez, y el liderazgo del tal Chávez impulsó el apasionante proceso revolucionario bolivariano. Los muertos del 23 de enero han sido redimidos en esta hora histórica.