“El proyecto promueve la cultura nacional”

07/09/2009

CARLOS HELLER RESCATA ALGUNOS ASPECTOS DE LA NORMA DE LOS QUE SE HABLA MUY POCO EN LOS MEDIOS POR EDUARDO ANGUITA

El dirigente cooperativista y principal referente del Encuentro Popular para la Victoria reivindicó la nueva Ley de Medios Audiovisuales.
La definió como un instrumento indispensable para avanzar en la democratización de la palabra, el derecho a la libertad de expresión y el acceso a la propiedad y la gestión de medios audiovisuales, por parte de un amplísimo abanico de sectores que hoy están silenciados.
–Usted habló de las leyes heredadas de la dictadura, una es la Ley de Radiodifusión, ¿Y la otra? –La Ley de Entidades Financieras, uno de los instrumentos claves para instalar en nuestro país el modelo neoliberal. Y me parece bien asociar ambas normas porque provienen del peor momento de la historia argentina.
Las dos fueron funcionales a una estrategia de sometimiento económico y también ideológico y político, por eso insistimos en la necesidad de su reemplazo por leyes orientadas hacia otro proyecto de país.
–La propuesta, ¿responde adecuadamente a las demandas de la época? ¿Es oportuno el tratamiento de esta norma en un escenario político tan complejo como el actual? –Y si no es ahora, ¿cuándo? Hubo que esperar nada menos que veinticinco largos años para discutir la normativa de las comunicaciones audiovisuales. Hace rato que era oportuno, pero es evidente que durante todo ese tiempo pesaron más las presiones de los grupos concentrados del negocio mediático. Es más, hace mucho que el periodismo dejó de ser el cuarto poder para ser una parte decisiva del poder real. Esto se vio clarísimo durante el llamado conflicto del campo: los canales de televisión transmitiendo en cadena los discursos y actos del sector agropecuario fueron una muestra de la conjunción de intereses.
–¿No es contraproducente introducir una cuestión tan delicada, cuando persiste ese clima destituyente del que usted habla? –Al contrario. Nosotros dijimos que luego del resultado electoral se abrían dos alternativas: o el Gobierno se sometía a los condicionamientos de la oposición o retomaba la iniciativa política y profundizaba el rumbo iniciado en 2003. Recuerde que nuestro lema de campaña en la Capital Federal fue “Por todo lo que se hizo bien y por todo lo que falta”.
Y bueno... esto es parte de lo que falta. Avanzar en el rumbo de la democratización de la palabra, del derecho a la libertad de expresión, al acceso a la propiedad y la gestión de los medios audiovisuales de un amplísimo abanico de sectores y organizaciones sociales que hoy están silenciados o ninguneados.
–Como las cooperativas.
–Las cooperativas y otras entidades sin fines de lucro, así como las agrupaciones de pueblos originarios, los sindicatos, instituciones culturales y académicas.
Mire, sin perjuicio de los aportes que surjan del debate parlamentario, hay que reconocer que este proyecto de ley viene avalado por foros provinciales y regionales, una gran cantidad de conferencias públicas y otras modalidades participativas.
Es decir que la comunidad fue convocada para opinar y contribuir al enriquecimiento de la propuesta inicial. Más democrático que esto...
–Pero la oposición insiste en que debería postergarse la discusión para después del 10 de diciembre.
–Eso es inaceptable. Es como decir que el Congreso actual no tiene legitimidad para legislar.
Cuidado con eso. Este Parlamento fue elegido por la voluntad popular y tiene todos los atributos para cumplir el papel que le asigna la Constitución Nacional. Por otra parte, es el ámbito natural donde deben tratarse las leyes y, como corresponde en democracia, hay mayorías y minorías que deben ser respetuosas de las reglas de juego. Insisto, ya esperamos demasiado tiempo.
–Volviendo al texto del proyecto, ¿cuáles son los aspectos más destacables de su contenido? –La filosofía con la que está concebido. La norma de la dictadura está fundada en la doctrina de la seguridad nacional.
Tanto es así que la conducción del Comité Federal de Radiodifusión (el Comfer) debería estar integrada por un miembro de cada una de las Fuerzas Armadas y otro de la Side.Además, admite los monopolios y oligopolios de medios. Es más, los propició. En cambio, el proyecto actual tiene como fundamento filosófico el derecho humano a la libertad de expresión, consagrado por Naciones Unidas. Por otro lado, plantea una cuestión de suma importancia: la producción local de contenidos. Esto promueve el rescate de nuestra cultura. La cultura dominante nos viene de afuera, a través del cine, la música y otras expresiones de consumo masivo. No hay que olvidar que la dominación económica comienza por el sometimiento cultural.

(Miradas Al Sur)