Felicitaciones por el ajuste

26/04/2026
Luis Toto Caputo y Kristalina Georgieva

Página/12 | Opinión

Por Carlos Heller

En el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, el gobierno argentino fue felicitado por el ajuste fiscal y las reformas estructurales que viene realizando.

El viceministro de Economía, José Luis Daza, señaló que “en Washington se cristalizó todo el esfuerzo que ha venido haciendo la Argentina, y se va a trasladar en algo muy positivo para la población”. La idea de siempre, que hace referencia a “la luz al final del túnel”.

Según Daza, “Argentina pasó a ser la estrella, es el país que llegó mejor preparado a una situación sumamente difícil”. Además, remarcó que “lo destacan como el que más cambió en el mundo, no hay ningún otro país que haya pasado de déficit a superávit fiscal y de importador a exportador de petróleo”. No menciona el elevado costo que conlleva el ajuste fiscal para la población, ni el hecho de que el excedente energético obedece al impulso que se le dio a Vaca Muerta durante la anterior administración.

El viceministro también defendió el impacto de la política económica en la vida cotidiana. “Decir que la macro está bien y la micro está mal es un absurdo ya que la macro es la suma de la micro”. Más allá de la teoría económica, es claro que la micro anda muy mal, no sólo las estadísticas lo reflejan, sino que también se ve en el ánimo de la gente que se manifiesta en el fuerte descenso del apoyo al gobierno. Muy distinta a la visión de los organismos internacionales, que le están dando un apoyo concreto al gobierno.

El Banco Mundial y el BID prevén otorgar garantías para la toma de deudas con el sector privado, por hasta U$S 2.000 millones y U$S 550 millones, respectivamente. En el caso del FMI, el equipo técnico llegó a un acuerdo técnico para que el Directorio dé el visto bueno al desembolso de U$S 1.000 millones, a pesar del incumplimiento de la meta de reservas netas, que seguramente demandará un “perdón” (waiver) del organismo.

Según la consultora 1816, a marzo, y considerando desde los inicios de la actual gestión, la deuda en moneda extranjera se incrementó casi U$S 25.000 millones, y la mayor parte provino de los organismos internacionales.

Para contrastar modelos, durante el gobierno de Néstor Kirchner se le pagó al Fondo Monetario U$S 9.800 millones, y se desendeudó al país, hasta que llegaron la gestión de Mauricio Macri y, luego, la de Javier Milei, que transformaron a la Argentina en el principal deudor del organismo por el 35% del total de la cartera del Fondo.

Argentina debe U$S 57.400 millones, el 1.311% de su cuota en el FMI. Para continuar con las comparaciones, Ucrania debe U$S 15.000 millones (534% de la cuota) y Egipto U$S 10.000 millones (354% de la cuota), otro dato que evidencia la excepcionalidad del crédito concedido a la Argentina y la lógica dificultad para cancelarlo.

No podemos dejar de considerar la fuerte alianza del presidente argentino con su par de EEUU. En noviembre de este año se celebran elecciones de medio término en el país del norte: no es un dato menor. Un resultado adverso para Donald Trump podría afectar los apoyos políticos (y financieros) con los que cuenta el gobierno argentino.

A su vez, a pesar del optimismo oficial alrededor de los efectos de la motosierra y las reformas, y como era de esperar, la economía no reacciona. El FMI actualizó la proyección de inflación para 2026 que realizó en octubre, del 16,4% al 30,4%, casi el doble, y el triple de lo previsto en el Presupuesto 2026. En tanto, también revisó el crecimiento para este año a la baja (del 4% al 3,5%).

Los últimos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica abonan la tendencia a la “estanflación”. Considerando el primer bimestre (enero y febrero son meses en los que se alternan vacaciones y paradas de plantas), el EMAE registró en el período una baja interanual del 0,2%, respecto a igual lapso del año anterior. Al igual que en los meses previos, se observa una gran heterogeneidad, con crecimiento en el sector agropecuario (+17,5% interanual), minería (+10,1%) e intermediación financiera (+6,6%). En cambio, los que más cayeron fueron la industria manufacturera (-5,7%), el comercio mayorista y minorista (-5,2%) y Electricidad, gas y agua (-4,4%).

Respecto de la minería, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), señaló que “hay 12 proyectos aprobados del RIGI con una inversión acumulada de U$S 26.000 millones. Pero esos 26.000 millones no van a venir en seis meses, van a venir en ocho años”. Dado que se trata de uno de los sectores elegidos por el gobierno para liderar la “reconversión productiva” y que lleguen más dólares, queda claro que las inversiones del RIGI difícilmente puedan despejar en los próximos años las tensiones financieras que generan los vencimientos de deuda.

Nota publicada en Página/12 el 26/04/2026

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Referentes

Carlos Heller

Presidente PSol

Juan Carlos Junio

Secretario General