Marzo: el pueblo toma la palabra

13/03/2026
24M

Página/12 | Opinión

Por Juan Carlos Junio 

Como esperábamos, a partir de las vivificantes experiencias de nuestra historia reciente, marzo vuelve a constituirse en un mes que el pueblo se manifiesta en calles y plazas como protagonista político, reactivando nuestras reservas democráticas y anudando las luchas del presente con las ya históricas desplegadas por las Madres y Abuelas quienes reclamaban por la vida de sus hijos y denunciaban el carácter terrorista e inhumano de la dictadura prohijada por el Plan Cóndor de la CIA y la oligarquía local. Ese régimen de barbarie contra su propio pueblo lanzado a la acción genocida transformó al Estado en instrumento de terrorismo político. Sostenemos la convicción de que este 24 de Marzo la mayoría democrática de nuestra ciudadanía poblará las plazas del país, formando una gigantesca manifestación, ratificatoria de la conciencia cultural y política sedimentada en las últimas décadas. A 50 años del más cruel de los acontecimientos políticos de nuestra historia retumbará el “nunca más” a dictaduras cívicas militares que avasallan derechos humanos en pos de aplicar planes económicos que modelan al país para beneficio de las corporaciones extranjeras y la burguesía local, quienes sostienen su pulsión infinita por maximizar transferencias de ingresos a sus arcas, conculcando derechos sociales, laborales y culturales. 

El 8M, con una multitud como protagonista, fue una expresión renovada y plural de la vigencia del movimiento de mujeres y diversidades y su lucha en defensa de las conquistas de los últimos años frente a la ofensiva reaccionaria y negacionista del mileísmo, que se propone dar vuelta la rueda de la historia con el propósito de retroceder a tiempos oscurantistas y opresivos. No solo clausuran los organismos estatales que gestionan las políticas de derechos sociales, económicos y culturales de las mujeres y contra las violencias patriarcales; también libran su “batalla cultural”, instrumentando campañas propagandísticas invalidando las políticas de género: “eran un negocio, una estafa millonaria”. Desde esas denigraciones fue cerrado el Ministerio de las Mujeres y los programas de previsión y atención a las violencias de género. La masiva marcha del 9 de marzo en todo el país, con una fuerte presencia de jóvenes denunciando al FMI y reclamando por la libertad de Cristina, fue una respuesta contundente que afirma el crecimiento de este relevante movimiento de nuestra época. 

Las calles de marzo también serán testigo de nuevas movilizaciones de la comunidad universitaria con clases abiertas y la organización de una marcha federal en defensa de la educación pública y contra la modificación de la ley de financiamiento universitaria del mileísmo, cuatro veces rechazada en el parlamento nacional. Claro que el poder político del gobierno ultraderechista, sustentado por las corporaciones granempresarias locales y de Wall Street, no despliega su accionar solo por la batalla cultural tan mentada por el Presidente. Se acentúa otro rasgo político inherente a la naturaleza del modelo económico de ajuste perpetuo: la coerción y la represión. El ataque de las fuerzas conjuntas de seguridad del gobierno nacional y las de CABA a los trabajadores cesanteados de FATE, desnuda crudamente esa conducta política. Se dirá con razón que esa línea ya se venía ejecutando, muy especialmente, los miércoles con su parafernalia de palazos y gas pimienta a los jubilados. El propósito de estas políticas es el clásico: generar imágenes mediáticas que instalen el miedo en la conciencia de la sociedad y acostumbrar al pueblo a la idea de que es “lógico y normal” reprimir la protesta social, con el fin de evitar que la ciudadanía despliegue su energía política influyendo en los acontecimientos. En suma, se trata de legitimar el orden dominante con la arcaica fórmula del miedo y la captación de renovadas camadas de desesperanzados y resignados, remachando el simplismo primitivo de “estamos mal, pero esperemos. Ya Pronto mejorará” con la expectativa de redescubrir virtudes inexistentes.

El partido de los diputados y senadores votadores de la Ley Bases y su RIGI, se hizo eco de los “renovados argumentos” esgrimidos por los voceros de las mineras en su cruzada por liquidar los glaciares, que no serían otra cosa que “mamotretos helados que forman una barrera”, lo cual impediría que las multinacionales inviertan. Los usos semánticos para justificar la subordinación a las multinacionales mineras son tan temerarios como vulgares: “hay que desbloquear la frontera minera argentina”. Hay que ubicarse “lejos de prejuicios ambientalistas absurdos” (Milei) para ser “la próxima potencia mundial en minerales críticos”. Ahora, como parte del envión del vamos por todo, ese establishment busca otra reforma clave, en este caso a favor del sector agropecuario, bajo la consigna: “de los glaciares a los bosques”. Argumentan que una modificación de la ley de bosques, posibilitará producir en zonas prohibidas. La palabra “producir” en realidad quiere decir “destruir” los bosques, para potenciar sus negocios y seguir aumentando la bolsa de dólares que, como es sabido, luego fugarán. Esa ley, según denuncian las organizaciones ambientalistas, tiene los nombres y apellidos de seis empresas y su tratamiento se acelera con la “Banelco minera”. Todo indica que en el parlamento asistiremos al degradante espectáculo de acusaciones de corruptelas y votos manipulados. 

En otro orden, tras los discursos de los “éxitos avasallantes” del Presidente y sus ministros, emergen otras realidades que le importan mucho más a hombres y mujeres de a pie: la canasta de alimentos de febrero en CABA trepó al 4% llegando al 8,10% acumulado de los dos primeros meses del año, con las frutas y verduras a la vanguardia. Pero, además, se viene la otra cara de marzo: nuevos aumentos de luz, agua, prepagas y colegios privados. El transporte público volverá a hacer punta: en el área metropolitana de Buenos Aires aumentará el 7,7%. Las prepagas se actualizarán incluyendo los copagos, y los colegios privados con subvención estatal incrementarán sus aranceles en un 6%. Mientas tanto, la consultora de O. Ferreres señaló que la actividad industrial volvió a caer un 4,4% interanual. 

El pueblo una vez más tiene la palabra. 

Nota publicada en Página/12 el 13/03/2026

 

Referentes

Carlos Heller

Presidente PSol

Juan Carlos Junio

Secretario General