Otro Nunca Más

13/12/2012

13.12.12 l Página/12 l El país

Lo más doloroso de muchos de los tormentosos recuerdos del pasado que todavía me asaltan por las noches es que hoy, aunque con distinta magnitud y claramente en otro contexto, se siguen repitiendo en muchos lugares.

Por Hugo Condorí *

Lo más doloroso de muchos de los tormentosos recuerdos del pasado que todavía me asaltan por las noches es que hoy, aunque con distinta magnitud y claramente en otro contexto, se siguen repitiendo en muchos lugares.

La creación del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes que pone a nuestro país en sintonía con el protocolo facultativo de la Convención contra la Tortura suscripto por la Argentina en 2004 es, sin dudas, un paso trascendental en tanto, hasta la fecha, no contábamos con ningún mecanismo legal que permitiera prevenir este tipo de prácticas. Prácticas que uno cree que sólo se remiten a aquel pasado tan nefasto de nuestra historia pero que, lamentablemente, aún hoy siguen vigentes, aunque en la mayoría de los casos permanezcan en las sombras, en todo su sentido. Invisibilizados porque se perpetran en la oscuridad de una celda, contra aquellos que, en palabras de Eduardo Galeano, son los nadies, los dueños de nada, los ningunos, los ninguneados, que no figuran en la historia universal sino (apenas) en la crónica roja de la prensa local, que cuestan menos que la bala que los mata.

Y no son pocos los casos de denuncias por torturas que existen hoy. En Jujuy, sobre todo en la localidad de San Pedro, suman al menos cuatro los casos denunciados públicamente en el último año en el marco de los juicios por delitos de lesa humanidad que se están desarrollando en la provincia. De más está decir que la mera existencia de uno sólo ya es motivo suficiente para actuar de manera urgente.

Desde Unidos y Organizados Jujuy y su Secretaría de Derechos Humanos creemos que la aprobación de esta norma viene a llenar un vacío legal importante para este Estado Nacional que desde el 2003 con Néstor, y ahora con Cristina, viene haciéndose cargo de estas cuestiones como nunca antes en la historia.

Esperamos que en Jujuy, que hasta hace pocos meses se caracterizó por diferenciarse del resto del país por su parálisis en el avance de los juicios por los delitos cometidos durante la última dictadura militar, sus legisladores dejen de dormir el sueño de los justos y que, de forma inmediata, adopten este camino que trazó la nación y que ya comenzaron a andar otras cinco provincias que cuentan con mecanismos para prevenir estos hechos.

Para que los fantasmas del pasado se diluyan definitivamente en nuestro presente, porque todos, sin distinciones, somos sujetos de derecho, esperamos que este proyecto que a nivel nacional ya se plasmó en ley ahora se plasme en la realidad para que Nunca Más tengamos que lamentar víctimas de torturas.

* Secretaría DD.HH. Unidos y Organizados Jujuy.