Una votación típica de segunda vuelta

12/07/2011

Opinión

Juan Carlos Junio
Para LA NACION

El triunfo del macrismo en la ciudad fue anunciado por todos. Propios y extraños al oficialismo discutían la cuantificación del resultado. Lo impactante es la magnitud del voto y la diferencia con el Frente para la Victoria, que se constituyó en la segunda fuerza indiscutida.

Un análisis preliminar parece indicar que la polarización superó todo lo esperado, fagocitando a otras fuerzas políticas y concentrando gran caudal electoral en esas dos expresiones mayoritarias. El radicalismo y la Coalición Cívica fueron víctimas de esa tenaza y el propio Pino Solanas vio reducido su electorado a la mitad de la cosecha de 2009. Su performance compromete la perspectiva política de Proyecto Sur, particularmente si se tiene en cuenta que se había propuesto firmemente la candidatura presidencial. La polarización hizo que la primera vuelta tuviera elementos típicos de los procesos de la segunda vuelta.

Otro elemento nítido es el crecimiento del kirchnerismo en esta ciudad tan difícil para la tradición peronista. La fórmula Filmus-Tomada superó en cinco puntos lo logrado en 2007, afirmando en la ciudad el proyecto nacional que encabeza la presidenta de la Nación.

Todas las encuestas de opinión estarían mostrando un hecho muy particular que restó votos al senador Filmus. Un núcleo importante de gente que votó a Macri en esta instancia lo hará para presidente por Cristina Kirchner en octubre. Esta actitud contradictoria habría atravesado el voto de sectores sociales diversos, tanto de las comunas más humildes como los del sector medio.

Para la inteligencia de la derecha que sustenta el proyecto macrista ha sido este un factor positivo, en términos de acumulación de votantes para este turno. Pero si se piensa en la batalla central, que es la disputa por la presidencia de la Nación, seguramente esta ventaja podría ser ponderada como un triunfo a lo Pirro.

En relación con lo ideológico, asistimos a un despliegue relativamente exitoso de la "no política", mediante un ejercicio de simulación, por el cual una política de derecha conservadora se presentó ante el electorado como autónoma y neutral. La propuesta programática y conceptual es reemplazada por carteles coloridos, dando la bienvenida a "todos" con grandes vivas a la felicidad general.

Por nuestra parte, Nuevo Encuentro ha realizado una elección muy valiosa en términos de constitución de un proyecto político de largo plazo. Se logró una adhesión del 6,5% a Filmus, lo que permitió el ingreso de dos representantes a la Legislatura porteña y varios comuneros.

Se aprecia claramente que el veredicto del pueblo de la ciudad está cruzado por múltiples componentes ideológicos e identitarios que irán interpretándose al calor de la continua lucha política entre dos grandes proyectos opuestos.

El autor es miembro de Carta Abierta y director del Centro Cultural de la Cooperación