Una alternativa en Jujuy

08/03/2021

Jujuy es históricamente una de las provincias más relegadas económicamente, situación que se ha profundizado con los gobiernos de Macri-Morales y que se vio agravada con la pandemia del Covid-19.
La responsabilidad de la debacle financiera actual no solo es del gobierno provincial sino también de algunos dirigentes de la oposición, que actúan con complicidad  y colaboracionismo legislativo. 
Gerardo Morales sufre un claro desgaste de imagen, producto de su mala administración económica e institucional, sin mencionar sus fracasos en los mega emprendimientos Cauchari (energía solar), de explotación de litio y Cannava (producción de derivados medicinales de cannabis), entre otros, que al día de la fecha no producen los ingresos esperados a la provincia, pero en cambio sí generaron una gran deuda.  
Tampoco hay que olvidar las constantes violaciones a los derechos de los habitantes de nuestra provincia, como por ejemplo, las que sufren los dirigentes sociales que no pueden ingresar los camiones con mercadería para los comedores y merenderos que coordinan sus organizaciones sociales, ya que la administración Morales pretende hacer la distribución en vehículos del Gobierno de la Provincia para intentar instalar que son logros de su propia gestión.
Desde el inicio de la pandemia, el gobierno provincial nunca cesó de hacer proselitismo, anteponiendo los intereses políticos por encima del bienestar general. Algunas de las consecuencias de esa decisión de priorizar lo electoral por sobre las urgencias socio sanitarias fueron la cantidad de contagios y fallecimientos, que desnudan el evidente deterioro de la salud pública. En educación tuvimos un alto número de niñes y adolescentes que no tuvieron acceso a las clases virtuales por la falta de conectividad. Y también podemos mencionar el famoso proyecto ferroviario que nunca se concretó.
Rumores de adelantamiento de elecciones, desdoblamiento y otras especulaciones que hacen circular desde el Ejecutivo —con el objetivo de confundir, disgregar y disuadir a los referentes que militamos el campo nacional y popular y también para que distraigamos nuestra mirada en detrimento del armado para las elecciones venideras— son una práctica común en el distrito.
Interpretando todas estas problemáticas y buscando soluciones, desde el año 2019 comenzamos a construir una nueva oposición; con una lista de candidates a diputados nacionales del Frente de Todxs y en una campaña de 40 días logramos posicionarnos como alternativa, con una propuesta basada en la generación de empleo y el desarrollo de PyMEs y entidades de la economía social. En estos días seguimos sumando voluntades y partidos políticos municipales y provinciales, constituyendo un polo político y social  que creemos será capaz de hacer frente a la “billetera” de los dirigentes del partido hegemónico local y sus aliados. 
Consideramos que estamos en el camino correcto, el que nos llevará a recuperar la provincia en el 2023, producto de nuestro incansable trabajo y del hartazgo del pueblo.