Hacia una Argentina “irreconocible”

04/10/2026
Pobreza Indigencia

Tiempo Argentino | Opinión

Por Carlos Heller

La visión del gobierno sobre la marcha de la economía no se condice con los datos ni con las dificultades que atraviesan los hogares y las PyMEs.

El presidente Javier Milei repitió su idea de que los principales agregados se encuentran en niveles máximos y afirmó que durante toda su gestión “vamos a crecer entre el 18% y el 20%”.

Estos guarismos se encuentran muy lejos de las estimaciones contenidas en el proyecto de Presupuesto 2027 –de por sí optimistas—, que contemplan una suba del PIB del 3% para este año y del 4% para el próximo.

Para llegar al 18% de crecimiento que prevé el Presidente, partiendo de sus proyecciones, se requeriría una expansión anual promedio del 7% en 2026 y 2027, una tasa inverosímil, mucho más a la luz de la última publicación del EMAE del INDEC, que en julio cayó un 1,4% interanual. Ante esta baja, Milei señaló: “los indicadores están arrojando cualquier cosa (…). Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”. Afirmación que estaría echando por tierra la posibilidad de alcanzar el crecimiento recientemente prometido.

Por su parte, el banco de inversión estadounidense JP Morgan estimó que en el tercer trimestre del año la economía registraría una contracción del orden del 1% con relación al trimestre previo. Si se confirma este pronóstico, la economía estaría entrando en recesión, evento que formalmente ocurre cuando se verifican dos trimestres consecutivos de caída (en el período inmediato anterior se redujo 0,6%).

Además, en lo que fue un recálculo inusual, tras la publicación del dato del EMAE, JP Morgan redujo su proyección para 2026 al 1,5% desde el 2,7% que había publicado apenas cuatro días antes.

Otro frente donde el modelo golpea es el social. Se conocieron las cifras de distribución del ingreso: el decil (10% de la población) más rico, posee ingresos equivalentes a 18 veces lo que percibe el decil más pobre, (con la limitación que no calcula ingresos mayores a $25 millones mensuales). Una significativa diferencia que, desafortunadamente, no constituye una novedad. A esta situación desigual se suma al incremento de la pobreza, que afectó al 32,3% de la población durante el primer semestre de este año, mientras que la indigencia se ubicó en el 7,5%. Cabe señalar que estos cálculos adolecen de una fuerte desactualización de las canastas que utiliza el INDEC, entre otras debilidades. Al intentar corregir estos desfasajes, distintos analistas indican que la pobreza habría llegado al 45% de la población.

En este marco, la vocera del FMI, Julie Kozack, hizo referencia a la importancia de “lograr que el crecimiento, que hasta ahora se concentró mayoritariamente en los sectores energético, minero y agrícola, se amplíe y se distribuya de manera más equitativa entre los distintos sectores de la economía y entre los trabajadores”. Traducido: el modelo que aplica el gobierno, basado en tres o cuatro sectores, posterga a los restantes, particularmente a los que más empleo generan. Además, agrego, es sumamente injusto.

Los daños en el tejido productivo y social son evidentes y ante ello el Fondo buscaría diferenciarse. Más allá del diagnóstico, lo importante son siempre los “cómo”. Kozack volvió a referirse a la necesidad de “continuar trabajando para fortalecer la resiliencia del país”. En otras palabras, persistir con las reformas estructurales, la desregulación y el ajuste fiscal. Es muy difícil que, haciendo lo mismo, se puedan conseguir resultados distintos. No obstante, cabe resaltar que las declaraciones de Kozack incluyan la recomendación implícita de “aflojar un poco” de cara a las elecciones de 2027, seguramente con el objetivo de fomentar la continuidad del modelo.

A su vez, en el marco de la tercera revisión del programa, culminó la misión del equipo técnico del Fondo para evaluar el estado de la economía argentina y elevar al Directorio el pedido de autorización para el desembolso de U$S 869 millones, tras el pago de la primera cuota del capital (U$$ 795 millones), producto de la deuda que tomó el gobierno de Mauricio Macri, y que se reestructuró en 2022.

Con la mira en 2028

En su intervención en el “Argentina Week”, en París, Milei señaló: “si nuestro gobierno es reelecto en 2027, 2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia, y eso va a verse tanto en los mercados financieros como en la economía real”. En paralelo, durante su exposición virtual en el 62º Coloquio de IDEA, afirmó que, si el oficialismo logra mayorías en el Parlamento en las próximas elecciones, en “seis meses a la Argentina no la van a reconocer”, porque “las velocidades de las reformas serán únicas e irrepetibles en el mundo”.

La base argumental del discurso no cambia: todo lo que hoy ocurre es producto de la herencia, y cuando se termine de completar el cambio de modelo se empezarán a notar los beneficios. En este marco, el Presidente instó a los inversores a que vengan al país: “son bienvenidos para llenarse los bolsillos en la Argentina”.

Mientras numerosos países debaten sobre las amenazas potenciales para el futuro de la humanidad, y desde las propias tecnológicas se menciona la necesidad de autorregulación, Milei promociona a Argentina como un destino para las instalaciones, sin limitación alguna, con vistas a desarrollar la Inteligencia Artificial.

“Argentina, Tierra de Oportunidades” es el título del material de promoción internacional frente a inversores extranjeros que realizó el gobierno de Mauricio Macri. Y, tanto en ese momento como en la actualidad, va quedando claro que las oportunidades no son para la mayoría de los/as argentinos/as sino para los grandes grupos económicos del país y del exterior. En una Argentina de matriz extractivista no habrá lugar para la producción generadora de valor agregado y de empleo.

El futuro de nuestra región 

El secretario de Estado norteamericano, Marcos Rubio, señaló en un posteo que en la reciente reunión de líderes del Escudo de las Américas, Estados Unidos “reafirmó explícitamente su compromiso inquebrantable de salvaguardar la gobernanza democrática y la seguridad en nuestra región contra la influencia desestabilizadora de redes armadas narco-terroristas”. Cabe recordar que unos quince países, incluida la Argentina, integran el Escudo, coalición contra el crimen organizado que creó durante su actual gestión el presidente de Estados Unidos.

En una columna de La Nación se afirma que el intento de Donald Trump de reordenar el mundo a partir de zonas de influencia depende de “un alineamiento de Canadá, México y Brasil con Estados Unidos”. En este contexto, cobra relevancia la posición de Luiz Inácio Lula da Silva en la Asamblea General de Naciones Unidas, donde hizo una defensa de la autonomía y rechazó la injerencia externa, en claro contrapunto con las palabras del presidente norteamericano, que no oculta que el verdadero interés de Estados Unidos es el dominio de los recursos naturales.

Trump señaló durante su discurso en Naciones Unidas: “cuando se suman los Estados Unidos y Venezuela tenemos más del 60% del petróleo del mundo; fue una guerra, pero es quizás el mayor negocio que alguna vez se haya hecho. Al vencedor le pertenece el botín”. La frase habla por sí sola.

En el día de la fecha se celebra la primera vuelta de elecciones presidenciales en Brasil. Hay mucho en juego, no sólo para los brasileños y las brasileñas, también para el resto de los habitantes de nuestra región.

Nota publicada en Tiempo Argentino el 04/10/2026

Referentes

Carlos Heller

Presidente PSol

Juan Carlos Junio

Secretario General